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En el histórico mundo de la cerveza es muy normal encontrar mitos alrededor del nacimiento de determinados estilos o fabricantes. Es el caso de la mencionada Paulaner Salvator que tiene una parte de historia bastante constrastada y otra de mito (o realidad).

Todo empieza con el traslado de los frailes Paulaner, una orden franciscana fundada por San Francisco de Paula, desde Italia hasta Munich. Asociada a muchas festividades religiosas, la cerveza se convierte en un elemento fundamental de la dieta de los monjes paulistas hasta el punto que siguiendo el lema de “el pan líquido no rompe el ayuno” crearon el estilo “doppelbock”.

Pero los monjes empezaron a dar como limosna al público esta cerveza y causó revuelo entre los fabricantes laicos que enviaron una carta de queja en 1634 a las autoridades para que no se pudiera vender cerveza si no se era fabricante.

Esta fecha se la considera como el acta de nacimiento de la cervecería Paulaner.

Bock es una cerveza de tipo lagerbaja fermentación, originaria de la ciudad alemana de Einbeck. Esta cerveza es muy fuerte, con una graduación alcohólica sobre los seis grados. Doppelbock o doble bock es una versión más fuerte de la bock tradicional. En otro artículo os haré referencia al motivo de “macho cabrío” que acompaña a este estilo de cerveza.

La no bendición papal

Los monjes que crearon esta cerveza la consideraron pan líquido para saltarse las estrictas normas de la orden religiosa con respecto al ayuno en tiempo de Cuaresma, y su fama fue tal que llegó a oídos del Papa. Y los monjes la enviaron a Roma pero, el largo viaje y el calor degradó la calidad de la cerveza hasta tal punto que el Papa la consideró apta para la penitencia a la que debían someterse durante la Cuaresma.